Astigarraga
Astigarraga,que en euskara viene a significar lugar de arces, se identifica con otra especie arbórea, el manzano, y con su derivado natural más delicioso, la sidra. Todo el término municipal de Astigarraga está salpicado por sidrerías, en número cercano a la veintena.

Aunque muchas sidrerías abren sus puertas todo el año, es de enero a abril, durante la temporada de la sidra, cuando la fisonomía de lapoblación se altera con la presencia de numerosos visitantes que no se resisten al atractivo de esta particular forma de gastronomía y ocio. Un animado ambiente se crea en torno a las kupelas (barricas), a las que hay que acercar el vaso para tomar directamente la sidra. Un menú tradicionalmente compuesto por tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos verdes y chuletón, completa la experiencia.

Situada en la margen derecha de río Urumea a escasos ocho kilómetros de Donostia-San Sebastián, Astigarraga llegaría a ser un barrio donostiarra durante un tiempo, desde 1941 hasta 1987, año en que recuperó su autonomía municipal.

Agrupa a dos núcleos diferenciados. Arriba, en el actual barrio de Santiago, las construcciones que se encaraman por el monte de Santiagomendi, en cuya cumbre se encuentra la ermita dedicada al apóstol. Abajo, en las proximidades del río Urumea, el núcleo principal se sitúa en los terrenos que antaño controlaban los señores de Murguía.

San Sebastián, sabor a cultura
San Sebastián es una pequeña ciudad de 183.000 habitantes, con una actividad cultural inusual para su tamaño. La belleza de su Bahía, conocida como la Perla del Cantábrico, con mar y montaña a un solo paso, su calidad de vida y su famosa gastronomía, la han convertido en los últimos dos siglos en destino turístico de primer nivel.

Forjada por su historia, nació como pueblo pesquero, creció como ciudad comercial y fortaleza militar, con la invasión de las tropas napoleónicas, y tras ser destruida casi por completo en 1813 por la batalla con las tropas anglo-portuguesas , renació como ciudad de servicios al auspicio del veraneo real. Isabel II eligió esta ciudad como sede vacacional.

Fue en los últimos años del siglo XIX y comienzos del XX cuando San Sebastián se configuró como ciudad culta, repleta de servicios y destino por excelencia del turismo del norte de España. La majestuosidad de sus edificios y su eclecticismo reflejo de los gustos de la realeza y la burguesía del momento, la dotan de un carácter señorial que ha sabido adaptase a los tiempos.

La actividad cultural creció al mismo ritmo que la actividad turística, hasta lograr la programación escénica y cultural puntera de la que hoy goza la ciudad. El Festival Internacional de Cine, El Jazzaldia -Festival de Jazz- y la Quincena Musical son las citas imprescindibles de su agenda anual que programa a lo largo del año, festivales cinematográficos temáticos como el de surf –Surfilmfestibal- o el de Derechos Humanos, y eventos de las artes escénicas como el festival de teatro DFeria.

San Sebastián es un destino gastronómico conocido a nivel mundial, ya que en su territorio aglutina más estrellas Michelín por metro cuadrado que ningún otro lugar del mundo y ha sido cuna del renacer de la gastronomía vasca a través del movimiento “la nueva cocina vasca”. La calidad de sus materias primas y sus mundialmente conocidos, “pintxos” hacen las delicias de donostiarras y visitantes a lo largo de todo el año.

Por su gastronomía, su cultura, su belleza y su madurez como destino turístico, con una oferta de alojamientos y recursos turísticos de gran variedad y calidad, San Sebastián sigue siendo uno de los principales destinos turísticos de España, que recibe cada año, más de 400.000 visitantes.